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Si yo fuera usted, comería más jengibre
Durante siglos, el jengibre recorrió el mundo en barcos, caravanas y recetarios familiares. Hoy la ciencia confirma muchos de sus múltiples beneficios.
Publicado el | Escrito por J. F.
Durante siglos, el jengibre ha viajado por el mundo escondido en bodegas de barcos, caravanas de especias y recetas familiares. Originario del sudeste asiático, este rizoma picante no solo conquistó cocinas, sino también boticas y manuales de medicina tradicional. Hoy, la ciencia moderna confirma buena parte de sus beneficios.
En Chile, sin embargo, todavía es un invitado esporádico en la cocina. La mayoría lo asocia a remedios caseros para resfríos o a preparaciones de restaurantes asiáticos, pero rara vez se integra en la dieta diaria. Esto contrasta con países donde es un ingrediente básico, tanto en platos dulces como salados, y donde se aprovecha todo el año por sus beneficios para la salud y su versatilidad en la cocina. ¿Por qué deberíamos incorporarlo a nuestra dieta, ahora que está siempre disponible en toda clase de comercios? Acá te explicamos.
📜 Viejo compañero
Hace más de 2.000 años, en China, se le consideraba un “medicamento caliente” capaz de reanimar el cuerpo en días fríos y calmar el malestar estomacal. Comerciantes árabes lo llevaron a Europa, donde se convirtió en especia de lujo en la Edad Media. Marineros lo consumían para prevenir mareos y conservar la salud en largas travesías.
Su popularidad no decayó: hoy lo encontramos fresco, seco, en polvo, encurtido o como ingrediente principal en infusiones, galletas, salsas y bebidas.
🔬 Lo que dice la ciencia
Los beneficios del jengibre provienen principalmente de sus compuestos activos, como gingeroles y shogaoles, que han demostrado:
- Efecto digestivo: estimulan la producción de jugos gástricos y favorecen el vaciamiento del estómago, ayudando a prevenir la pesadez y el reflujo.
- Acción antiinflamatoria: reducen marcadores como la proteína C reactiva (CRP) y alivian molestias articulares o musculares leves.
- Propiedades antioxidantes: protegen a las células frente al daño oxidativo y apoyan la salud inmunitaria.
- Control metabólico: algunos estudios señalan mejoras en glucosa, colesterol LDL y triglicéridos.
Un estudio publicado en junio de este año por ScienceDirect encontró que una dosis diaria de 2 gramos de jengibre ayuda a reducir la dispepsia, la inflamación del tracto digestivo y otros problemas gastrointestinales, especialmente en personas con síndrome de intestino irritable (IBS) o enfermedades inflamatorias.
Otras fuentes indican que el jengibre es efectivo para reducir gases, mejorar la digestión, aliviar náuseas (incluyendo la matutina) y apoyar el sistema inmunológico.
🫖 El uso más popular: infusión digestiva
Si hay un momento en que el jengibre brilla, es después de una comida abundante. Una infusión preparada con una rodaja fresca ayuda a reducir gases, alivia la sensación de pesadez y favorece un descanso nocturno sin molestias.
Preparación básica:
- Pela una rodaja de unos 3 cm de jengibre fresco.
- Colócala en una taza y vierte agua caliente (no hirviendo).
- Deja reposar tapado de 5 a 10 minutos.
- Añade limón o miel al gusto.
💡 Más formas de incorporarlo a la dieta
- Batidos y jugos: un toque de jengibre rallado en jugo de piña, zanahoria o manzana aporta frescura y un punto picante.
- Cocina salada: salteados asiáticos, sopas de verduras o cremas de zapallo ganan aroma y profundidad de sabor.
- Repostería: galletas de jengibre, bizcochos especiados o pan de miel.
- Encurtido: típico en la gastronomía japonesa, se sirve con sushi para limpiar el paladar.
En el refrigerador, una raíz fresca de jengibre puede durar entre dos y cuatro semanas si se envuelve en papel absorbente y se guarda dentro de una bolsa hermética. En el congelador, ya sea entera o en trozos, se conserva de seis a ocho meses y puede rallarse directamente sin necesidad de descongelarla.
🚫 Cuándo evitarlo
Aunque es seguro para la mayoría, conviene moderar su consumo si tienes úlceras, gastritis severa o tomas anticoagulantes. En embarazadas, debe usarse bajo recomendación médica, sobre todo en las últimas semanas de gestación.
🍹 Bonus track: un bajativo diferente
Además de infusiones, el jengibre también ha inspirado bebidas alcohólicas que funcionan como digestivos, como el licor de jengibre, el ginger brandy o el ginger wine. Prepararlos en casa es posible macerando jengibre fresco en alcohol con azúcar y cítricos, y consumiéndolo en pequeñas cantidades tras las comidas. Acá te dejamos una receta.

